Mis manos agarran con fuerza el hilo débil de la esperanza que no permite que mi luz se apague, aumentan mis temores a cada instante, pero sigo adelante.Mientras tanto, mi mente alerta al entorno, quiere cobijarse en las frases de un relato sin pintas de futuro, se llena de desanimo y de tristeza de las almas que me rodean, que me transmiten una desazón que se convierte en niebla en mi mundo de color, me transmiten una sensación de la que necesito soltar amarras y continuar en la lucha por rescatarlos, hacerles masajes de reanimación cuando se encuentran casi moribundos y ahogados por la nada que les envuelve. No puedo dejarme vencer y dejar que se inunde mi isla, mi obligación es auxiliar a todo náufrago , debo salvaguardar mis ilusiones, protegerlas y compartirlas para que mi Luz se alimente y no se apague, que pueda iluminar la oscuridad ajena, no puede morir la ilusión , debe resurgir la esperanza que mueve nuestra la vida, quitar los cascotes , ver el color que no nos permiten ver esas sombras que nos amenazan para hacer morir nuestro ánimo, tan sólo debo apartar lo que se interpone entre mi alma y la luz, para que desaparezcan LAS SOMBRAS y poder auxiliar esas almas atrapadas en la oscura garganta de una noche sin el resplandor de la Luna y sin la Luz de las estrellas.Ayudemonos los unos a los otros a salir emocionalmente hacia adelante, no dejemos que la oscuridad se instaure del todo en nuestra alma. Aunque fuera haya oscuridad, nuestro interior debe de estar lleno de Luz para poder sobrevivir.




